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LA REPUBLICA
Fue acusado
de disparar contra aves, lobos marinos y ballenatos, e incumplir sus tareas
técnicas.
El
capitán Flangini volvió a embarcar al denunciado
observador del "Maya V"
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LA REPUBLICA
30 Mayo 2004
Militante de la brigada "Palo y Palo" del diputado García
Pintos, Mario Andrés Morales figura en la Lista
15.2222 que integra el propio director de la Dinara.
Flangini protege a su activista político pese a
la confesión de ilícitos, cuando persigue a observadores sindicalizados. La
gestión del militar es cuestionada por el senador
Gargano. Se beneficia a mafiosos gallegos que componen grupo
económico denunciado ante Aduana y DGI. Dos barcos piratas ucranianos
atracaron en Montevideo.
* ROGER
RODRIGUEZ
El
observador Mario Andrés Morales, denunciado por disparar contra aves, lobos
marinos y ballenatos, algunos de los cuales fueron dinamitados en su
presencia, cuando debía cumplía labores de contralor en el pesquero "Maya
V", volvió a ser embarcado en nombre de la Dirección Nacional de Recursos
Acuáticos (Dinara), que comanda el capitán de
navío (r) Yamandú Flangini.
Mario
Andrés, quien en 1999 ocupó el lugar número 17 en la Lista 15.2222 que en
las internas del Partido Colorado encabezaron el diputado Daniel García
Pintos y el propio Yamandú
Flangini, se encuentra a bordo del pesquero
"Marie" (ahora llamado "Vaerland"), que días
atrás salió a capturar merluza negra para la empresa
Odansir SA, en la zona común de pesca con Argentina.
Integrante de la brigada "Palo y Palo", el año pasado Mario Andrés había
sido beneficiado por su líder político y director de la oficina pesquera del
Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que dirige el también
quincista Martín
Aguirrezabala, con un embarque en el pesquero pirata "Maya V",
integrante del grupo mafioso gallego que en Uruguay representa
Navalmar SA.
El
brigadista del grupo Fuerza Nueva Colorada (FNC), cuya juventud utiliza en
sus pintadas un símbolo nazi en homenaje a un grupo nacional-socialista que
existió en Uruguay en 1938, no es funcionario del MGAP y, sin otra
experiencia técnica que un cursillo de tres meses, fue contratado en
noviembre de 2003 para viajar a Namibia y embarcar en el pesquero de bandera
uruguaya.
El
"Maya V", que partió el 7 de noviembre del puerto de
Wevis Bay en compañía del pesquero uruguayo "Carrán",
cometió diversidad de ilícitos (llegó a surtir de combustible en alta mar al
barco pirata español "Inca" a cambio de 120 kilogramos de dinamita), antes
de ser capturado por la patrullera australiana
Warramanga cuando pescaba ilegalmente en zona prohibida.
Denuncian al técnico de
Flangini
El
observador técnico que apadrina el capitán Flangini,
realizó en Australia una confesión en la que inculpó a oficiales y
tripulantes del "Maya V" a cambio de su liberación, al esgrimir su condición
de representante del gobierno uruguayo. El capitán uruguayo Charles Thomas,
otros oficiales españoles, y tres tripulantes uruguayos que no aceptaron
declararse culpables, permanecen detenidos en la ciudad de Perth a la espera
de un juicio.
Dos de
esos pescadores uruguayos, Gustavo Hermida y
Alejandro Mayo, denunciaron en sendas entrevistas difundidas por
LA REPUBLICA y Radio
Carve, al flanginista
Mario Andrés, por sus actividades contra la fauna marina a la que en su
condición de observador de la Dinara debía
proteger.
"El
observador, en realidad, trabajo no hizo ninguno. Nosotros empezamos la
pesca el 24 de diciembre y él apareció a los tres o cuatro días en la
factoría para medir y pesar el pescado. Después tuvimos un mes de marea y él
jamás volvió a bajar. Se dedicó a jugar con la famosa carabina...", dijeron.
Las
denuncias contra el integrante de la lista de García
Pintos, fueron reiteradas por otros dos tripulantes del "Maya V", el
pescador Robin Vasconcellos
y el camarero Bernardo Alvarez, quienes
confirmaron que Mario Andrés compartía el puente de mando con el patrón de
pesca español Manuel Torres, y sólo una vez fue visto en la factoría donde
debía realizar sus tareas de medición de peces como observador científico.
El
"Maya V" pasó ahora a pertenecer a las autoridades marítimas australianas,
luego que las empresas Nobleplan SA de uruguayo
José Marcicano Yannaco,
Alcimar SA del español
Florindo González Corral y Navalmar SA
del español Antonio Vidal, dejaran vencer los plazos en los que debían
recurrir la decisión judicial de confiscar la nave de pabellón uruguayo.
Según se anunció oficialmente días atrás, el "Maya V" será ahora una nave
patrullera australiana.
El "mundo mágico" del capitán
Las
denuncias públicas, que los tripulantes del "Maya V" realizaron contra el
contratado Mario Andrés Morales, no fueron recogidas por el capitán
Flangini en la Dinara,
ni por el ministro Aguirrezabala, quienes
omitieron las investigaciones sumariales correspondientes y llegaron a
defender al observador del grupo del diputado García
Pintos, cuando fueron citados por las comisiones respectivas de la
Cámara de Diputados y del Senado.
Ambas
autoridades quincistas, tampoco hicieron lugar a
las denuncias públicas realizadas por la Asociación de Funcionarios del
Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (Afgap)
quienes acusaron a Flangini de designar sin un "criterio
técnico" a su correligionario Mario Andrés Morales como observador en el
"Maya V".
Flangini
propició la jerarquización de cursillos técnicos
para personal externo al MGAP, no capacitado y que en ocasiones nunca había
llegado a embarcar, como respuesta a los reclamos de los observadores
científicos con experiencia quienes recurrieron el Decreto Nº 391/003 con el
que el Poder Ejecutivo impuso un recorte unilateral y compulsivo de sus
ingresos. Algunos de los observadores que hicieron pública la protesta han
sido sancionados por la Dinara y no han vuelto a
obtener ningún embarque.
Los
cursillos técnicos dejaron de realizarse en noviembre del año pasado (Mario
Andrés Morales procede de ese último curso), debido a que el grupo de
docentes científicos de la Dinara se negaron a
seguir ofreciendo una enseñanza teórica que no era complementada con la
necesaria capacitación práctica antes de que los novatos fueran embarcados
en buques de ultramar.
La
acusación por persecución sindical contra Flangini
fue reafirmada en un comunicado de la Afgap del
pasado 25 de mayo, donde se denuncia un intento de trasladar fuera de la
Dinara a todos los funcionarios de la Sección "Bioestadísticas
y Procesamientos de Datos y Pesquerías no Tradicionales", quienes iban a ser
llevados a un muelle portuario donde carecen de los elementos adecuados e
imprescindibles para procesar los muestreos.
Nepotismo y manejo de fondos
Flangini,
quien desde su asunción en la Dinara hizo
ingresar como funcionarios de esa dependencia a varios integrantes de la
Lista 15.2222 (entre ellos a su propia hijastra
Fiorella Barbieri, quien ocupaba el lugar número 71 de esa boleta
electoral), también fue denunciado por el manejo de los fondos con los que
el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) financió el
Proyecto Infopesca.
El
propio presidente del sindicato Afgap, Edmundo
Estavillo, llegó a decir ante el Parlamento que
"en la Dinara debería pedirse una
auditoría interna, pues allí se maneja dinero en
negro, sueldos en negro y los observadores, cuando salen a la mar, no hacen
aportes sociales por los viáticos que cobran, como tampoco lo hacen las
patronales de pesca".
Algunos
de estos cuestionamientos fueron incluidos en un pedido de informes
realizado el 18 de mayo último por el senador socialista Reinaldo
Gargano, quien preguntó sobre
Infopesca, sobre las tareas del buque científico
"Aldebarán" y las razones por las que ese barco del Estado no navega cuando
existe una partida presupuesta de 3.718.400 pesos para su funcionamiento.
La
paralización del "Aldebarán" es señalada por funcionarios técnicos de la
Dinara como una de las razones por las que en la
actualidad no existen posibilidades de establecer una política pesquera y
por la vía de los hechos el MGAP esta propiciando una captura desmedida en
algunas especies donde, evidentemente, existen poderoso intereses económicos.
La
Dinara decidió
otorgar un volumen de captura de hasta 200 mil toneladas de
anchoíta a la empresa
Ibramar SA propietaria de ocho pesqueros con base en la Paloma, a
través de un informe técnico de Inape de los
años 1975 y 1976, pese a las denuncias que al respecto ha realizado el
Sindicato Unico de Patrones de pesca del Uruguay
(Sudepu).
Cobertura de una mafia
económica
El
nostálgico Flangini quien en 2003 autorizó una
captura de cangrejo rojo de 3.000 toneladas aunque las recomendaciones
técnicas aconsejaban menos de la mitad llegó a argumentar en el Parlamento
que la pesca en el mar territorial uruguayo estaba agotada y por eso debían
mantenerse las flotas extranjeras con bandera uruguaya para mantener los
cupos internacionales.
Un
grupo de pesqueros con pabellón uruguayo, que obtienen de la
Dinara permisos de pesca provisorios por 60 días,
han sido denunciados por organizaciones internacionales como una flota
pirata de pesca ilegal de la cotizada merluza negra en el área controlada
por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la
Antártida (Ccrvma).
La
organizaciones no gubernamentales Antartic
and Southern
Ocean Coalition (ASOC)
y Coalition of Legal
Toothfish Operator (Colto),
han difundido listas de barcos piratas entre los que se incluye una veintena
de naves embanderadas en Uruguay. Entre ellos aparecen los pesqueros "Viarsa
I" y "Maya V" que fueron capturados por Australia en
setiembre de 2003 y febrero de 2004, con cargas de merluza negra
valuadas en dos millones de dólares.
Un
grupo económico gallego que dirigen los españoles
Florindo González y Antonio Vidal (considerados cabecillas de una
mafia para la pesca pirata), ha encontrado en los permisos para los
pesqueros con bandera uruguaya categoría "D" (autorizados a pesca de
ultramar) una herramienta que les retribuyen importantes ingresos económicos
pese al riesgo de que los barcos sean capturados y sus tripulantes
encarcelados y enjuiciados.
González y Vidal, quienes están asociados en una empresa panameña cuya sede
coincide con la dirección de un hotel de Montevideo, tienen como
representante en Uruguay al ingeniero Luis Pazos,
encargado de la firma Navalmar SA, quien
encabeza un grupo de empresas que reclutan tripulantes, operan de agencias
marítimas, realizan la exportación e importación de las capturas, las cuales
han sido denunciadas por defraudación ante la Dirección Nacional de Aduanas
(DNA) y la Dirección General Impositiva (DGI).
Los "piratas" están en
Montevideo
La
captura del pesquero de bandera uruguaya "Youn
Hwa 99" por parte de las autoridades marítimas
argentinas, se constituyó en los últimos días en uno de los varios centros
de presión que ha enfrentado el capitán Flangini.
La nave había salido sin autorización de la Dinara
y fue capturada en una zona no permitida.
El
incidente llevó a Flangini a viajar presuroso a
Buenos Aires para solucionar el problema del barco cuyos servicios realiza
la agencia marítima Triomar SA, una de las
integrantes del grupo económico que encabeza el ingeniero
Luis Pazos desde Navalmar
SA. Misteriosamente, el pesquero habría "encontrado" un permiso provisorio
fechado el 10 de mayo, precisamente cuando se le dio captura en aguas
prohibidas.
No fue
ese el único dolor de cabeza de Flangini en las
últimas semanas: otro de los barcos internacionalmente denunciados como
parte de la flota pirata que obedece a la mafia gallega, el "Elqui"
dejo de emitir a través de su equipo satelital VMS y la Prefectura Nacional
Naval perdió su posición marítima.
El "Elqui"
había navegado durante un mes sin que la empresa armadora ordenara el
comienzo de la pesca, por lo que la tripulación comenzó a temer que pudieran
estar a bordo de un barco que protagonizaría un incidente similar al del "Viarsa
I" o el "Maya V". Los 31 marineros estuvieron a punto de hacer un motín que
pudo incluir una huelga de hambre. La situación llevó a las autoridades
marítimas uruguayas a ordenar al "Elqui" su
inmediato regreso a Montevideo, pero el pesquero de la empresa
Mergen SA con el argumento de que había
comenzado a hacer agua, desobedeció la indicación y terminó atracando en el
puerto argentino de Punta Arenas.
Mientras el director de la Dinara viajaba a
Buenos Aires para atender las dos situaciones generadas, otros dos barcos
con antecedentes internacionales llegaron a operar en Montevideo bajo los
servicios, casualmente, de la agencia marítima Triomar
SA: los pesqueros "Simiez" y "Yantar", ambos con
bandera de Ucrania.
El "Simiez"
(ex Florens 1 y ex Florence)
pertenecía al grupo Pacific Andes y fue
fotografiado en Jakarta en agosto de 2002 y
febrero 2003, realizando una presunta descarga de merluza negra ilegal
obtenida en zona de jurisdicción australiana cercana a la Isla
Heard. El "Yantar", por su parte, era conocido
como un barco de la Federación Rusa, que también fue detectado en
Jakarta en noviembre de 2002 y sospechoso de
pesca ilegal. *
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